Trump califica la economía española de “pena” y aviva la tensión con Madrid por el gasto en defensa
Washington / Madrid, 26 de abril de 2026 – El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a arremeter este lunes contra España al considerar que su economía “da mucha pena”, a pesar de que el país registra un crecimiento por encima de la media europea y cifras de empleo envidiables según datos del Fondo Monetario Internacional.
En declaraciones realizadas durante una reunión en la Casa Blanca, Trump vinculó directamente su crítica económica a la contribución española a la OTAN. “España no está pagando lo que debería. Tienen una economía que da pena y, encima, no cumplen con sus compromisos de defensa. ¡No estuvieron ahí cuando los necesitamos!”, afirmó el mandatario, según transcriptos facilitados por la Casa Blanca.
El presidente estadounidense ha repetido en las últimas semanas que países aliados que no alcancen el objetivo de gasto en defensa —que él ha elevado en sus exigencias— podrían enfrentar consecuencias en sus relaciones comerciales y diplomáticas con Washington. Aunque no detalló nuevas medidas concretas contra España en esta ocasión, fuentes cercanas a la Administración indicaron que el equipo económico de Trump está revisando posibles ajustes en aranceles y acuerdos bilaterales si Madrid no aumenta su inversión militar.
Sanchez defiende España
Desde Madrid, el Gobierno de Pedro Sánchez ha restado importancia a las palabras del presidente estadounidense. “No trabajamos sobre mails ni sobre declaraciones improvisadas. España es un aliado fiable y nuestra economía demuestra solidez con datos objetivos”, respondió el presidente del Gobierno durante su participación en un Consejo Europeo celebrado en Nicosia.
Analistas en Bruselas y Washington coinciden en que las declaraciones de Trump forman parte de su estrategia habitual de presión sobre los socios de la OTAN para que incrementen su gasto en defensa. Sin embargo, varios economistas advierten que un endurecimiento en las relaciones comerciales con España —uno de los principales socios de Estados Unidos en Europa en sectores como el turismo, la automoción y las energías renovables— podría tener repercusiones en ambas economías.
Empresas estadounidenses con fuerte presencia en España, como las del sector tecnológico y farmacéutico, siguen con atención el cruce de declaraciones. “Una escalada retórica es una cosa, pero un conflicto comercial real sería perjudicial para todos”, comentó bajo anonimato un directivo de una multinacional con sede en Barcelona.
Por el momento, ni la Casa Blanca ni el Palacio de la Moncloa han confirmado ninguna reunión bilateral urgente para rebajar la tensión. Fuentes diplomáticas indican que, entre bambalinas, se están manteniendo contactos discretos para evitar que las diferencias sobre la OTAN afecten al volumen de negocio bilateral, que supera los 30.000 millones de dólares anuales.
Trump, conocido por su estilo directo, concluyó sus comentarios con una de sus frases habituales: “América primero significa que nuestros aliados también tienen que poner de su parte. Punto”.
La noticia sigue en desarrollo. Seguiremos informando sobre cualquier evolución en las relaciones transatlánticas.